Sobre
mi

Como muchos otros de mi generación, acabé la carrera en un momento un poco extraño para los jóvenes en España. Era 2014 y parecía que lo peor de la crisis había pasado, pero no del todo.

Desde luego, era prácticamente imposible encontrar un trabajo “entry-level” para recién graduados.

Fue en ese momento cuando, por pura casualidad, descubrí el marketing digital, a través de unos cursos que probablemente fueron el punto de partida de muchos profesionales actuales: Los famosos Actívate con Google que se impartieron (y se imparten aun, si no me equivoco) de manera gratuita a lo largo de la geografía española.

Con ese conocimiento básico sobre la industria y sus diferentes disciplinas me embarque en un viaje que me definió a nivel profesional.

De la soleada Málaga, me trasladé al North-West inglés, a Manchester en concreto, corazón de la revolución industrial, hogar grupos míticos como Joy Division o los Smiths y capital mundial del mal tiempo.

 

Lo que iba a ser un año estudiando un máster de marketing digital se convirtió en 4 años y medio de trabajo, exploración personal y descubrimientos culturales.

 

Tan solo unos meses después de empezar el máster tuve la suerte de toparme con una maravillosa persona que (entre muchas otras cosas) me ofreció la oportunidad de trabajar para su agencia en el equipo de marketing de contenidos.

 

Allí, en la agencia Banc, fue donde aprendí prácticamente todo lo que se de marketing y de negocios, fueron casi 4 años empapándome de procesos, ideas reuniones y, sobre todo, de una filosofía de trabajo basada en un código ético muy definido.

Otro momento que define mi forma de hacer las cosas es mi paso por la escuela de diseño Shillington.

Era verano de 2018 y, tras unos años en Inglaterra, empezaba a echar de menos mi tierra. Con casi 3 años de experiencia en agencia y buen inglés, empezaba a cumplir los requisitos de muchas ofertas de trabajo que miraba por LinkedIn y a fantasear con la idea de volver a España.

Sin embargo, fue otra red social (Facebook), la que decidiría mi destino hasta finales de 2019. Scrolleando un día, me topé con un anuncio de becas de Shillington, lo único que había que hacer para participar era enviar un diseño respondiendo de manera creativa una serie de preguntas típicas (“por qué quieres estudiar aquí” etc.).

Lo intenté sin mucha esperanza y envié un diseño del que no estoy demasiado orgulloso, (lo he vuelto a ver mientras escribía esto) y que, para mi sorpresa, fue galardonado con la beca.

Si en Banc aprendí lo que significa estrategia y procesos, en Shillington expandí esas facetas, añadiendo creatividad, inteligencia visual y conocimientos de diseño que me han servido en muchísimas otras disciplinas.

Más allá del ámbito creativo, aprendí a tratar todo lo relacionado con el ámbito profesional como un brief: apuntar lo que necesito, organizarlo todo y planear como lo hago y reflejar ese proceso para futuras referencias.

Tras 4 años, en los que a ratos compaginé un máster y un curso (ambos bastante exigentes) con un trabajo de altísima exigencia e intensidad, me gradué en Shillington y fue en ese momento cuando supe que quería volver a casa.

Fue entonces donde me apunte mi último hito en tierras inglesas, me registré para examinarme del C2 (la certificación de inglés más alta que ofrece Cambridge).

Al igual que con la beca, no tenía muchas esperanzas de aprobar ya que no tuve demasiado tiempo de estudiar los ejercicios específicos. Desde mi punto de vista, haber trabajado 4 años rodeado  de periodistas y licenciados en literatura era formación mas que suficiente.

Así que me presenté y, para sorpresa, aprobé (justo, pero aprobé).

En diciembre de 2019, volví a casa. Tras tantos años trabajando en una agencia, con clientes de todos los tamaños y colores, quería poner los pies en el suelo.

Trabajar con pequeños emprendedores, ayudarles a ser más visibles en internet y acompañarles en cada paso de su camino por los (a veces inescrutables) caminos de la optimización online.

Esa es mi historia, al menos parte de ella, si quieres conocer más en profundidad mi forma de trabajar, o como abordo cada una de las disciplinas en las que estoy especializado, te dejo unos enlaces rápidos abajo:

Gracias por leerme y espero saber de ti. Si solo quieres preguntarme algo, puedes enviarme un email a info@juanmoraromero.com intentaré responderte con la mayor brevedad.

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